Partes de accidentes de circulación II

30 Agosto, 2008

A continuación se resumen mas extractos de algunos partes de accidentes de circulación:

El siguiente atribuye la distraccion a un insecto: “Tratando de matar una mosca, choque contra el poste de telefonos”. Segun otro afectado fue también un poste de telefonos la causa de su siniestro: “el poste se estaba acercando y, cuando maniobre para salirme de su camino, choque de frente”.

No faltan tampoco los relatos en los que el automovilista dice haber sido victima del otro vehiculo. “Choque contra un camion estacionado que venia en direccion contraria”; “un camion retrocedio a traves de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara”.

Otro conductor remata: “El otro coche choco con el mio, sin previo aviso de sus intenciones”.

“Le dije al policia que no estaba herido, pero cuando me quite el sombrero”, evoca un afectado, “descubri que tenia fractura de craneo”.

 

El siguiente automovilista describe las circunstancias posteriores al accidente que padecio: “Cuando el coche abandono la calzada, sali despedido; mas tarde”, recuerda, “me encontraron en un hoyo unas vacas sueltas”.

Otro conductor da por sentado la involuntariedad que precedio al siniestro: “Mi coche estaba correctamente aparcado cuando, retrocediendo, le dio al otro coche”.

Mas casos: “Crei que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saque la cabeza a traves de ella”.

Hay tambien declarantes que recuerdan el aspecto del, segun ellos, responsable del suceso: “La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca muy grande”. Otro describe con precision el sufrimiento de la victima: “Vi una cara triste moviendose lentamente cuando el señor mayor reboto en el techo de mi coche”.

Uno de los relatos sobre accidentes que mas carcajadas ha despertado entre abogados y empleados de algunas compañias de seguros de Madrid es el siguiente:

Sucedio que un automovilista detuvo el coche en al arcen y, apremiado por sus necesidades fisiologicas, se oculto en unos arbustos muy proximos a la via. Mientras tanto, un camion de gran tonelaje, que viajaba en la misma direccion, embistio por detras a su turismo.

Dias despues, este hombre se dirigio por escrito a su compania de seguros y, mas o menos, describio asi los pormenores del siniestro, segun recuerda el abogado de una importante aseguradora madrileña: “Circulando normalmente por la carretera con mi automovil me entraron ganas de hacer del cuerpo, por lo que pare el vehiculo en el arcen y me fui a hacerlo a unos matorrales cercanos, y cuando estaba con los pantalones bajados”, explicaba, “vino el contrario y me dio por detras”

 

EL PAIS, Febrero de 1.993 (Jose Antonio Hernández)

 

sim


Relato de un accidente laboral

26 Agosto, 2008

Este es el relato que un obrero de la construcción realizó para su mutua tras un accidente laboral:

Excelentisimos señores:

Soy asentador de ladrillos. El pasado día 8 de junio estaba trabajando sólo en el tejado de un edifico de 6 pisos. Cuando acabe mi trabajo verifiqué que me habian sobrado, más o menos 250 kilos de ladrillos. En vez de llevarlos a mano para abajo, decidí colocarlos dentro de un bidón y con la ayuda de una polea que, felizmente estaba fijada en uno de los lados del edificio, hacerlos descender.

Descendí y até el bidón con una cuerda y me fuí hacia el tejado. Subi el bidón y coloqué los ladrillos dentro. Volví para abajo, desaté la cuerda, y la aseguré con fuerza, de modo que los 250 kilos de ladrillos descendieran despacio. Como yo sólo peso 80 kilos, cual fue mi sorpresa cuando repentinamente me elevé del suelo, perdí mi presencia de ánimo, y me olvidé de soltar la cuerda. No es necesario decir que fuí elevado del suelo a gran velocidad. En las proximidades del tercer piso, choqué contra el bidón que descendía, lo que explica la fractura de cráneo y la clavícula partida.

Continué subiendo a una velocidad ligeramente menor, no parando hasta que mis dedos quedaron enganchados en la polea. Felizmente ya habia recuperado mi presencia de ánimo y conseguí, a pesar de los dolores, seguir agarrado a la cuerda. Más o menos al mismo tiempo, el bidón con los ladrillos cayó al suelo y el fondo se partió. Sin los ladrillos el bidón pesaría unos 25 kilos. Como pueden imaginar, comencé a descender rápidamente. Cerca del tercer piso me encontré con el bidón que subía, lo que explica la fractura de los tobillos y las magulladuras en las piernas y la parte inferior del cuerpo. Al encontrarme con el bidón disminuyó la velocidad de descenso lo suficiente como para minimizar mis sufrimientos cuando caí encima de los ladrillos. Felizmente sólo me fracturé tres vértebras.

Lamento sin embargo informar que cuando me encontraba caído encima de los ladrillos, con dolores e incapaz de levantarme, vi como se venia encima el bidón, perdí nuevamente la presencia de ánimo y solté la cuerda. El bidón pesaba más que la cuerda, por lo que cayó sobre mis piernas partiéndomelas en el acto.

Espero haber dado información detallada de la forma en que sucedió el accidente.

sim