Incursión Vikinga

28 Agosto, 2008

Los vikingos, en sus  incursiones, no dejaban  títere con cabeza. Sin embargo, en el año 854, cuando  Godofredo,  jefe de  los  normandos  del  Loira,  se encaminaba hacia el  monasterio de Redon para saquearlo, se desencadenó una violenta tormenta. Los vikingos, aterrados, creyeron que el convento estaba protegido por los dioses, por lo que no sólo desistieron en el empeño de arrasarlo, sino que además Godofredo dejó una guardia a sus puertas, para cerciorarse de que ninguno de los suyos lo saquearía en el futuro.

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